Periodoncia: síntomas, tratamientos y cómo prevenir las enfermedades de las encías
Las enfermedades de las encías empiezan con una inflamación que sangra al cepillarse (gingivitis) y, si no se trata, pueden avanzar hacia el hueso que sujeta los dientes (periodontitis). Suelen doler poco, por eso conviene conocer sus señales: detectadas a tiempo, se tratan de forma más sencilla.

Qué es la periodoncia y por qué importa
La periodoncia es el área de la odontología que se ocupa de las encías y del hueso que rodea y sujeta los dientes. Su enemigo principal es la placa bacteriana: una película pegajosa que se forma cada día sobre los dientes y, si no se elimina, se endurece y forma sarro.
Los problemas de encías son muy frecuentes. Según la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), la mayoría de los adultos en España tiene o tendrá en algún momento algún problema relacionado con las encías. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se pueden prevenir y controlar.
Gingivitis y periodontitis: en qué se diferencian
No son dos enfermedades distintas, sino dos fases de un mismo proceso:
| Aspecto | Gingivitis | Periodontitis |
|---|---|---|
| Qué afecta | Solo la encía | La encía y los tejidos que sujetan el diente, incluido el hueso |
| Señal típica | Encías rojas e inflamadas que sangran al cepillarse | Además, encías retraídas, bolsas entre diente y encía, dientes que se mueven |
| ¿Es reversible? | Sí, si se trata y se mejora la higiene | El daño en el hueso no siempre se recupera; el objetivo es detenerla y controlarla |
| Tratamiento habitual | Limpieza profesional y mejor higiene en casa | Tratamiento periodontal por fases y mantenimiento de por vida |
MedlinePlus recuerda que la periodontitis es la causa principal de pérdida de dientes en adultos, y que suele aparecer cuando una gingivitis no se trata.
Síntomas: cómo saber si tus encías están enfermas
Las encías sanas son rosadas, firmes y no sangran. Estas son las señales de alerta más habituales:
- Sangrado al cepillarte o al usar el hilo dental. No es normal, aunque sea poco.
- Encías rojas, brillantes o hinchadas.
- Mal aliento o mal sabor de boca persistente.
- Encías retraídas: los dientes parecen más largos.
- Sensibilidad al frío en la zona del cuello del diente.
- Dientes que se mueven, se separan o cambian de posición.
- Sensación de que la mordida ha cambiado.
Un detalle importante: la periodontitis generalmente no duele. Por eso muchas personas la descubren tarde, cuando ya hay pérdida de hueso.
Cuándo pedir cita
Si te sangran las encías con frecuencia, tienes mal aliento que no mejora con el cepillado o notas algún diente flojo, pide una revisión. No hace falta esperar a que duela. En la primera consulta gratuita revisamos tus encías y hacemos una radiografía panorámica para ver el estado del hueso.
Factores que aumentan el riesgo
- Higiene insuficiente, sobre todo entre los dientes.
- Tabaco: empeora la inflamación y la respuesta al tratamiento.
- Diabetes mal controlada. La relación funciona en los dos sentidos: la periodontitis también dificulta el control de la glucosa.
- Cambios hormonales, como el embarazo.
- Obesidad y estrés.
- Dientes apiñados, empastes o prótesis mal ajustados que acumulan placa.
- Algunos medicamentos que afectan a las encías.
Cómo se tratan las enfermedades de las encías
La guía clínica de la Federación Europea de Periodoncia, de la que se hace eco la SEPA, plantea el tratamiento de la periodontitis en cuatro pasos, que se adaptan a cada paciente:
- Higiene y hábitos. Aprender a limpiar bien los dientes y las zonas entre ellos, retirar la placa y el sarro visibles y trabajar los factores de riesgo, como el tabaco o el control de la diabetes.
- Limpieza profunda bajo la encía. El raspado y alisado radicular elimina el sarro y las bacterias de la superficie de la raíz, con anestesia local.
- Tratamientos más complejos, solo si hacen falta. Por ejemplo, cirugía periodontal en zonas que no han respondido. No se necesita en todos los pacientes ni en toda la boca.
- Mantenimiento. Revisiones y limpiezas periódicas para evitar recaídas.
Los expertos de la SEPA subrayan dos ideas: que la limpieza profesional solo funciona si el paciente mantiene una buena higiene en casa, y que los antibióticos rara vez son necesarios. El papel del paciente es tan importante como el del profesional.
Si tienes una gingivitis leve, a menudo basta con una limpieza profesional y mejorar la higiene. Te explicamos qué incluye en nuestro artículo sobre qué incluye una limpieza dental profesional.
Cómo prevenir los problemas de encías en casa
- Cepíllate al menos dos veces al día, durante unos dos minutos, con pasta con flúor. Puede ser manual o eléctrico; lo importante es la técnica.
- Limpia entre los dientes a diario con cepillos interdentales o, si los espacios son muy estrechos, con hilo dental. Es donde el cepillo no llega y donde empieza muchas veces el problema.
- No fumes. Es uno de los factores de riesgo que más pesa.
- Cuida tu salud general: dieta equilibrada, ejercicio, control del peso y del estrés. Si tienes diabetes, mantener la glucosa controlada protege también tus encías.
- Usa colutorios o pastas específicas solo si te los recomiendan. Pueden ayudar en algunos casos, pero no sustituyen al cepillado.
- Revisa tus encías periódicamente con tu dentista, al menos una vez al año, o con la frecuencia que te indiquen si ya has tenido periodontitis.
Mitos frecuentes sobre las encías
«Si me sangra, mejor no cepillar esa zona»
Es justo al revés. El sangrado es señal de inflamación por placa; dejar de cepillar la zona hace que se acumule más. Cepilla con suavidad y pide una revisión.
«Que se muevan los dientes es cosa de la edad»
No. Con encías sanas, los dientes no deberían aflojarse con los años. La movilidad suele indicar pérdida de soporte y conviene valorarla.
«Con un buen enjuague se arregla»
No hay remedios milagro. Ningún colutorio elimina el sarro ni trata una periodontitis. La base es el cepillado, la limpieza entre dientes y el tratamiento profesional cuando hace falta.
«Si llevo implantes, ya no tengo que preocuparme de las encías»
Los tejidos que rodean los implantes también pueden inflamarse e infectarse. Lo explicamos en implantes dentales: tipos, ventajas y cuidados.
Si reconoces alguno de los síntomas de este artículo, en nuestra página de tratamiento de encías en Alcorcón te contamos cómo hacemos el diagnóstico y el tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Fumar afecta a las encías?
Sí. El tabaco es uno de los principales factores de riesgo de la enfermedad periodontal: empeora la inflamación, dificulta la cicatrización y reduce la respuesta al tratamiento. Dejar de fumar es una de las mejores cosas que puedes hacer por tus encías.
¿Es normal que sangren las encías en el embarazo?
Es frecuente, porque los cambios hormonales hacen que las encías reaccionen más a la placa. Frecuente no significa que haya que ignorarlo: conviene extremar la higiene y hacer una revisión, que es segura durante el embarazo.
¿Qué relación hay entre la diabetes y las encías?
Es una relación de doble sentido. La diabetes mal controlada aumenta el riesgo y la gravedad de la periodontitis, y la inflamación de las encías puede dificultar el control de la glucosa. Si tienes diabetes, revisa tus encías con regularidad.
¿Las encías retraídas vuelven a su sitio?
La encía que se ha perdido no suele recuperarse por sí sola, aunque tratar la causa frena que siga retrayéndose. En algunos casos existen técnicas para cubrir parte de la raíz expuesta; si son adecuadas para ti se valora en consulta.
¿Qué cepillo es mejor para cuidar las encías?
No hay un cepillo único que sirva para todos. Manual o eléctrico pueden funcionar bien si la técnica es correcta y el cepillo no es demasiado duro. Lo que marca la diferencia es cepillarse al menos dos veces al día y limpiar entre los dientes. En la revisión te pueden recomendar lo más adecuado para tu boca.