Higiene bucodental: por qué es imprescindible y qué incluye una limpieza profesional
La higiene bucodental evita que la placa bacteriana se acumule y cause caries y enfermedad de las encías. En casa se controla la placa a diario; la limpieza profesional retira el sarro, la placa ya endurecida que el cepillo no puede quitar.

Por qué la higiene bucodental es imprescindible
Cada día se forma sobre los dientes una capa pegajosa de bacterias llamada placa. Si no se retira, ocurren dos cosas: las bacterias transforman los azúcares en ácidos que dañan el esmalte, y la placa que queda junto a la encía la irrita y la inflama. Con el tiempo, esa placa se endurece y se convierte en sarro.
Las consecuencias de una mala higiene son conocidas:
- Caries. Según la Organización Mundial de la Salud, el consumo frecuente de azúcares, la poca exposición al flúor y un cepillado insuficiente son los factores principales.
- Gingivitis. MedlinePlus explica que el sarro irrita las encías y provoca inflamación, que se nota como encías rojas, hinchadas o que sangran al cepillarse.
- Periodontitis. Si la inflamación avanza, afecta a los tejidos que sujetan el diente. La OMS estima que la enfermedad periodontal afecta a más de mil millones de personas y que, en los casos avanzados, los dientes pueden aflojarse y perderse.
- Mal aliento. Es frecuente cuando hay placa acumulada o encías inflamadas.
Además, la OMS señala una relación recíproca entre la enfermedad periodontal y la diabetes. La boca forma parte del resto del cuerpo, y cuidarla también cuenta para la salud general.
La parte que te toca: higiene en casa bien hecha
La limpieza profesional es un complemento, no un sustituto. Lo que más influye en la salud de tu boca es lo que haces cada día.
Cepillado
Al menos dos veces al día, con una pasta con flúor. La OMS recomienda dentífricos con entre 1.000 y 1.500 ppm de flúor. Dedica tiempo a todas las caras de los dientes, con especial atención a la zona donde el diente se une a la encía, y escupe el exceso de pasta sin enjuagarte con mucha agua.
Limpieza entre los dientes
El cepillo no llega bien a los espacios entre los dientes, y es justo ahí donde empiezan muchas caries y problemas de encías. MedlinePlus recomienda usar hilo dental al menos una vez al día. Si tienes espacios más amplios, puentes o implantes, los cepillos interdentales suelen ser más cómodos y eficaces; tu higienista te puede indicar la medida adecuada.
Cepillo y colutorio
El Consejo General de Dentistas recomienda renovar el cepillo cada tres meses y recuerda que el colutorio no sustituye al cepillado: puede ayudar en casos concretos, pero no retira la placa adherida.
Errores comunes de higiene que vemos a menudo
- Cepillar fuerte para limpiar más. La presión excesiva no limpia mejor y puede dañar las encías. Mejor movimientos suaves y un cepillo de dureza media o suave.
- Dejar de cepillar donde sangra. Es justo la zona que más lo necesita. Si el sangrado continúa tras unos días de buena higiene, conviene revisarlo.
- Olvidar la cara interna de los dientes, sobre todo detrás de los incisivos inferiores, donde el sarro se acumula con facilidad.
- Usar el enjuague en lugar del hilo. El colutorio no llega a desprender la placa que hay entre los dientes.
- Pensar que si te cepillas bien nunca necesitarás una limpieza. Incluso con buena técnica, quedan zonas de difícil acceso donde se forma sarro.
Qué incluye una limpieza dental profesional
La limpieza profesional, también llamada profilaxis o tartrectomía, la realiza un dentista o un higienista dental. Aunque cada caso es distinto, suele constar de estas fases:
- Valoración previa. Se revisa el estado de las encías para comprobar si procede una limpieza convencional o si hace falta un tratamiento de encías.
- Retirada del sarro con ultrasonidos. Un instrumento que vibra desprende el sarro de los dientes, también en las zonas cercanas a la encía.
- Repaso manual. Con instrumentos finos se retiran los restos que quedan en zonas de difícil acceso.
- Pulido. Se alisa la superficie del diente y se eliminan manchas superficiales, lo que dificulta que la placa vuelva a adherirse.
- Flúor y consejos. Según el caso, se aplica flúor y se repasan contigo los puntos de mejora de tu higiene.
Limpieza, raspado o blanqueamiento: no son lo mismo
Es habitual confundirlos. Esta tabla resume las diferencias:
| Limpieza dental (profilaxis) | Raspado y alisado radicular | Blanqueamiento | |
|---|---|---|---|
| Para qué sirve | Prevenir y tratar la gingivitis retirando placa y sarro | Tratar la periodontitis limpiando la raíz por debajo de la encía | Aclarar el color de los dientes |
| Cuándo se indica | De forma periódica, en encías sanas o con gingivitis | Cuando hay bolsas periodontales | Por motivos estéticos, con la boca sana |
| ¿Cambia el color natural? | No, solo quita manchas superficiales | No | Sí |
| Después | Revisiones y limpiezas periódicas | Mantenimiento periodontal de por vida | Cuidados para mantener el resultado |
El Consejo General de Dentistas explica que, en las fases iniciales, las bacterias se eliminan con una profilaxis profesional, mientras que en la periodontitis la fase básica es el raspado y alisado radicular, y que el paciente necesita después un mantenimiento con limpiezas periódicas. Si tienes dudas sobre tus encías, te lo explicamos con más detalle en nuestro artículo sobre síntomas y tratamientos de las enfermedades de las encías. Y si lo que buscas es cambiar el color, la opción es un blanqueamiento dental.
Consejo clave
Si te sangran las encías con frecuencia o notas los dientes algo móviles, no pidas solo «una limpieza»: pide que te valoren las encías. Una limpieza convencional no llega a donde está el problema si ya hay periodontitis.
Con qué frecuencia conviene una limpieza profesional
MedlinePlus recomienda una limpieza profesional cada seis meses, o con más frecuencia en personas con tendencia a la gingivitis. En la práctica, el intervalo se ajusta a cada persona. Suelen necesitar limpiezas más frecuentes quienes:
- Acumulan sarro con rapidez.
- Han tenido periodontitis.
- Llevan implantes, puentes u ortodoncia.
- Fuman.
- Tienen diabetes o están embarazadas, situaciones en las que MedlinePlus señala más riesgo de gingivitis.
Después de la limpieza: qué es normal
Tras la limpieza es habitual notar los dientes más lisos y, en algunas personas, algo de sensibilidad al frío durante unos días, sobre todo si había mucho sarro que cubría zonas del diente. Las encías que estaban inflamadas suelen ir mejorando a medida que se mantiene una buena higiene. Si una molestia no mejora, coméntalo en la clínica.
Si es tu primera vez en Clínica Dental Odonty, empezamos con una consulta gratuita con el odontólogo para valorar tus encías antes de tu limpieza dental en Alcorcón. Si ya eres paciente, lo revisamos dentro de tus visitas de revisión dental.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la tartrectomía?
Es el nombre técnico de la limpieza dental profesional: la eliminación del sarro de los dientes. Se suele hacer con ultrasonidos y se completa con un repaso manual y un pulido.
¿Por qué se me forma sarro si me cepillo todos los días?
Porque siempre quedan zonas difíciles, como el espacio entre los dientes o la cara interna de los incisivos inferiores, y porque la tendencia a formar sarro varía de una persona a otra. Mejorar la limpieza interdental ayuda, pero muchas personas necesitan igualmente limpiezas periódicas.
¿Hilo dental o cepillos interdentales?
Depende del espacio entre tus dientes. El hilo va bien cuando los dientes están muy juntos; los cepillos interdentales suelen ser más eficaces cuando hay espacios, puentes o implantes. Tu higienista te puede indicar qué usar y de qué medida.
¿Puedo hacerme una limpieza dental si estoy embarazada?
En general, sí, y es especialmente recomendable porque el embarazo aumenta el riesgo de gingivitis. Comenta siempre que estás embarazada para que el equipo lo tenga en cuenta, por ejemplo a la hora de valorar radiografías.
¿Puedo comer justo después de una limpieza?
Normalmente sí. Si te han aplicado flúor, te indicarán si conviene esperar un tiempo antes de comer o beber. Si notas sensibilidad, puede ayudar evitar alimentos muy fríos o muy calientes durante unos días.